Presentación

Iré aumentando poco a poco estos retazos de la historia criminal de la Iglesia católica, que todos/as deberíamos conocer, pero que por desgracia no enseñan en las clases de adoctrinamiento cristiano que imparten a nuestros hijos/as. Es útil para comprender las actitudes actuales de la Iglesia y sus súbditos. Y es bueno recordar estas historias cuando veamos una imagen pasear por nuestras calles en Semana Santa, el Rocío o tantas y tantas celebraciones que abundan por Andalucía. Detrás de esa belleza artística, estética y acústica pensemos que no hay inocencia y candor: es consecuencia de muchos siglos de imposición, de terror, de torturas en una sórdida mazmorra de la Inquisición, de miles de antepasados andalusíes que fueron quemados vivos por la mayor organización monopolizadora del terror que ha existido jamás. Y hay una actitud de prepotencia, compartida actualmente por muchos de sus creyentes, que han disfrutado durante años del monopolio absoluto y se resisten a tener que convivir con otras creencias.

No sigo un orden establecido. Iré añadiendo apartados poco a poco, sin que cronológicamente exista una ordenación. Y os animo a que este blog se nutra con vuestras opiniones y colaboraciones. Que sea un foro donde interactuemos todos y todas los/as que queremos una sociedad libre de la imposición de la Iglesia.

Que en definitiva este blog sea un foro de encuentro que anime a los que no lo habéis hecho a apostatar. Y que anime también a exigir a las instituciones públicas (esas que pagamos todos/as) que respeten el principio de laicidad en todos esos casos en los que sigue habiendo en una pared o encima de una mesa o en la vía pública una imagen cristiana o un crucifijo. Si no nos consideramos cristianos seamos consecuentes y militantes. Todo lo demás es favorecer a aquellos que condenan el divorcio, el aborto, la homosexualidad, la libertad de culto, etc. Aquellos que históricamente han pretendido convertir a la Ciencia en la "sierva de la Teología", esa oscura pretensión de conomiento basada en fantasías sobrenaturales.

domingo, 24 de abril de 2011

Syllabus de los Errores

En la época de las transformaciones burguesas el Catolicismo se opuso al progreso social, apoyó los regímenes políticos más reaccionarios y apoyó con todas sus fuerzas la reacción feudal.

A lo largo del siglo XIX el Papado había estado presionando a los Gobiernos para que negasen a sus ciudadanos aquellos derechos que se negaban a los habitantes de los Estados Pontificios. Desde 1831 los Papas atacaban cada nueva constitución europea, calificándola de “atea”. El motivo es porque osaban garantizar la libertad de conciencia, la libertad de prensa, las instituciones parlamentarias burguesas en las que todos tenían derecho a votar independientemente de su credo religioso, las hubiere o no, la completa igualdad formal de todos los ciudadanos ante la ley. El Papado animaba a otros Estados italianos para que imitaran su propia opresión: en 1852 Pío IX presionó a Toscana para que prohibiera a los médicos judíos que practicaran su profesión.

En 1864 Pío IX publicó su Syllabus de los Errores, juntamente con una carta-encíclica, Quanta Cura, que pasó más desapercibida. El Syllabus constituyó la culminación de la oposición católica al progreso social y criticó todo aquello que significara libertad. Era una relación de los principales errores de aquel período, según su criterio.

Pío IX era partidario del absolutismo: la Iglesia y el Estado tenían que ir unidos como lo habían estado en siglos pasados. El Estado debía someterse a la Iglesia en cuestiones de moral y debía defender una completa intolerancia hacia las otras religiones.

El Syllabus es terriblemente reaccionario. Entre las opiniones de la época que condena están las siguientes:

15. Todo hombre es libre de adoptar y profesar la religión que, guiado por la luz de la razón, considere que es la verdadera.

24. La Iglesia no tiene poder para utilizar la fuerza ni tiene poder temporal alguno, directo o indirecto.

38. Los pontífices romanos, por la arbitrariedad de su comportamiento, han contribuído a la división de la Iglesia occidental y oriental.

76. La abolición del poder temporal, del que la sede apostólica está en posesión, contribuirá en gran manera a la libertad y prosperidad de la Iglesia.

77. En el momento presente deja de ser válido que la religión católica deba considerarse como la única religión del Estado, con exclusión de todas las otras formas de culto.

79. En algunos países católicos, la ley ha decidido prudentemente que las personas que vayan a residir en ellos disfruten públicamente del ejercicio de su particular forma de culto.

80. El pontífice romano puede y debe reconciliarse y pactar con el progreso, el liberalismo y la civilización moderna.

No obstante, el catolicismo no se opuso a las reformas burguesas por mucho tiempo. La Iglesia, cuando las reformas eran inevitables, acordó una alianza con el capital. Cambió su curso social y político bajo el Papa León XIII, con la encíclica Aeternei patris (año 1879), pero sobre todo con la encíclica Rerum novarum (1891), que constituyó una apología del capitalismo. Su objetivo era poner el catolicismo al servicio de la sociedad burguesa.

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